jueves, 5 de febrero de 2015

¿Por quién votar?

Los ciudadanos y ciudadanas mexicanos con derecho a voto la tenemos fácil, nos consta el estilo de gobernar de nuestros representantes, aunque en la mayoría de los casos ni siquiera conozcamos al diputado de nuestro distrito. No sólo eso, sabemos con antelación qué comportamiento tendrán aquellos candidatos y candidatas que se postularán por vez primera buscando obtener un lugar como representante social.
Sin embargo, y si hubiera algún caso extraño que no te ayude a decidir tu voto en estas próximas elecciones intermedias he aquí algunas pistas para cumplir con tu obligación ciudadana y abonar con responsabilidad a la democracia:
1.    Podemos votar por el Partido Revolucionario Institucional.
Por el viejo PRI y su largo historial de corrupción y acaparamiento del poder a costa de cualquier cosa.
Por el “nuevo” PRI representado que se distingue por la opacidad y la sospecha de conflicto de intereses por parte de la familia presidencial y su círculo más cercano de colaboradores.
Este PRI que de renovado no tiene nada, que cacaraquea hasta el cansancio la reformas obtenidas con la promesa de un futuro mejor pero que las circunstancias reales responden en su contra en temas básicos de interés para la sociedad como; desempleo, educación, inseguridad, crimen organizado, corrupción y economía.
Por sus gobernadores (virreyes) que se enriquecen al amparo de la impunidad.
Por sus alcaldes mexiquenses “chapulines” quienes, por indicación superior, se forman a la espera de una diputación y dejan el tiradero en sus municipios.
2.    Podemos votar por el Partido Acción Nacional.
El partido político que tuvo la oportunidad histórica de cambiar las cosas y no lo hizo. Con  su primer ex Presidente, arrebatado, dicharachero y que abiertamente apoya proyectos para su beneficio personal con sus miras de empresario y con desfachatez inaudita apoya abiertamente al titular del Ejecutivo priista. Con su segundo representante presidencial a quien la historia lo recordará porque durante su sexenio hubo más de 120 mil muertos relacionados con el crimen organizado.
Por sus cabezas políticas divididas por el interés de grupo.
Por sus gobernadores enriquecidos impunemente.
Por sus principales representantes quienes se acusan públicamente de corruptos.
3.    Podemos votar por el Partido de la Revolución Democrática.
Por este partido político al cual sólo les queda el nombre.
Por su peleas internas.
Por sus intereses de tribus.
Por sus innumerables e innombrables individuos con poder y groseramente corruptos.
Por sus representantes sociales que se sienten dueños de la vida de sus contrarios.
Por la totalidad de sus jefes delegacionales  “chapulines”, que por indicación superior, se forman a la espera de una diputación y dejan el tiradero en sus demarcaciones.
4.    También podemos votar por aquellos partidos políticos que se prostituyen, partidos rémoras que se van con el mejor postor. Partidos políticos propiedad de familias y de grupos siempre envueltos en escándalos.
     5.    O votemos por los partidos nuevos.
Estos partiditos que se hacen de personajes con vida pública, personajes de la farándula como futuros candidatos a representación popular que nada saben de política y quienes sólo argumentan tener “buenas intenciones”. Partiditos que sólo buscarán conservar su registro para vivir del presupuesto.
La tenemos fácil los ciudadanos pues no se nos puede acusar por desconocimiento de causa.