Velo por tus derechos y secuestro
tu voluntad. Gracias a ti compañero, vivo impune pues con tu fuerza y acarreo chantajeo a
la autoridad. Me apropio de tu dignidad. A cambio de tu aportación me
comprometo a que trabajes menos y ganes más. Como mi representado tu decisión
pasa a ser de mi propiedad. Te someto a cambio de unos cuantos beneficios. ¿Qué
te parece una plaza familiar? te la vendo y luego tú la podrás heredar. Me
haces inmensamente millonario. Por ti me relaciono con las altas esferas
políticas donde comprometo tu voto libre y secreto. Me compro los autos más
caros y consigo créditos para tu sedan. Gracias a ti tengo mansiones y firmo
convenios en tu nombre para que tengas casa de interés social. Disfruto relojes, vino,
mujeres y hombres (me da igual), viajes, yates, y jolgorios con
la alta sociedad; siempre en nombre de tu derechos laboral. Te acomodo plácidamente
en tu zona de confort, disfrútala. Con tu ayuda presiono al patrón, si se
trata del gobierno, mejor. Juntos conseguimos recursos multimillonarios; claro, lo tuyo es de todos y lo mío, mío será y nadie me lo quitará. Consigo una curul y pongo a quien me plazca gracias a
la fuerza que mis compañeros, empleados, obreros me dan. Si tú me encumbras nada ni nadie a
mí me moverá. Necesitarás congratularte conmigo, todos los días de tu vida,
para que yo te vuelva a mirar. Mi estilo de vida se convertirá en tu sueño imposible
de lograr. Gracias a ti “compañero” conseguiremos cada día más; para mí, obvio, mucho
pero mucho más. Sólo no cometas el pecado de contradecirme porque en mi enemigo te convertirás.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario