domingo, 7 de diciembre de 2014

Para tenerlo presente

"La democracia como la voz del pueblo, representa una herramienta para que la sociedad dirija la vida y proceder de las instituciones; no obstante, debido a la falta de participación, apatía y desinformación, la democracia se ha convertido en un medio para que las decisiones de la minoría con poder interpongan las suyas" 
(fragmento del discurso de la estudiante Zamantha López, al término de la mesa de diálogo 5-12-2014 del Politécnico)

jueves, 13 de noviembre de 2014

¿Qué sucederá en México?

A los #43 de Ayotzinapa. 

Afirmar que “en México no pasa nada” ya una frase obsoleta, para fortuna de la mayoría las cosas ya no son ni serán iguales. La sociedad mexicana está viviendo el nacimiento de un cambio profundo deseado hace décadas aunque las formas de éste no han sido las requeridas.
Este anhelado cambio que se avecina no tiene obstáculos, sí resistencias pero no tan fuertes, el costo ha sido carísimo y las consecuencias para evitarlo serían aún más. Ninguna persona o grupo tiene actualmente el poder de detener sin causar daño el giro positivo que se avecina. Las herramientas de desinformación, tergiversación e inclinación inducida son insuficientes. El poder verdadero lo tiene la voz de la gente en las calles.
No hay marcha atrás, pues ello implicaría el desorden, muestra de ello lo vemos a diario en cualquier espacio noticioso y al instante vía las redes sociales: ayer comenzó en Guerrero, mañana sigue en Chiapas, pasado Michoacán, Veracruz y cada vez a lista crece más.

La mayoría necesitamos y exigimos un cambio pacífico, de raíz.
A la valiente sociedad civil encabezada por sus estudiantes (invariablemente el futuro de México) le cuesta cada vez menos sumarse a la protesta colectiva, levantar la voz para decir… ¡Basta!

La credibilidad en el discurso del gobierno, a través de sus autoridades o sus afines se esfumó. Hoy no hay estrategia capaz de dar garantía de certeza y veracidad a la voz oficial.
La clase política “representantes de la sociedad” a través de sus partidos y legisladores  y paradójicamente a las autoridades impuestas por ellos mismos le tocó, mejor dicho, decidieron representar el papel más despreciable; el de verdugo en ésta indignante situación en agravio de la sociedad entera.

Con los hechos de los que todos somos testigos, no  hay quien pueda asegurar el futuro inmediato del país, pero la mayoría deseamos uno que no tiña más de sangre nuestra tierra. Un futuro cercano que ponga por fin a cada quien en su lugar. Uno que no avergüence  a nuestros hijos como lo ha hecho con nosotros en estos días de tribulación.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Soy tu líder sindical.


Velo por tus derechos y secuestro tu voluntad. Gracias a ti compañero, vivo impune pues con tu fuerza y acarreo chantajeo a la autoridad. Me apropio de tu dignidad. A cambio de tu aportación me comprometo a que trabajes menos y ganes más. Como mi representado tu decisión pasa a ser de mi propiedad. Te someto a cambio de unos cuantos beneficios. ¿Qué te parece una plaza familiar? te la vendo y luego tú la podrás heredar. Me haces inmensamente millonario. Por ti me relaciono con las altas esferas políticas donde comprometo tu voto libre y secreto. Me compro los autos más caros y consigo créditos para tu sedan. Gracias a ti tengo mansiones y firmo convenios en tu nombre para que tengas casa de interés social. Disfruto relojes, vino, mujeres y hombres (me da igual), viajes, yates, y jolgorios con la alta sociedad; siempre en nombre de tu derechos laboral. Te acomodo plácidamente en tu zona de confort, disfrútala. Con tu ayuda presiono al patrón, si se trata del gobierno, mejor. Juntos conseguimos recursos multimillonarios; claro, lo tuyo es de todos y lo mío, mío será y nadie me lo quitará. Consigo una curul y pongo a quien me plazca gracias a la fuerza que mis compañeros, empleados, obreros me dan.  Si tú me encumbras nada ni nadie a mí me moverá. Necesitarás congratularte conmigo, todos los días de tu vida, para que yo te vuelva a mirar. Mi estilo de vida se convertirá en tu sueño imposible de lograr. Gracias a ti “compañero” conseguiremos cada día más; para mí, obvio, mucho pero mucho más. Sólo no cometas el pecado de contradecirme porque en mi enemigo te convertirás.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Exceso en torno a la figura presidencial.

Debo confesar que al observar las imágenes mi reacción fue primeramente de estupor seguida por cierto grado de coraje. Niños y niñas siendo objeto de cateo a manos de elementos de la Policía Federal, violando de forma flagrante sus derechos básicos en pos de la seguridad del presidente Enrique Peña Nieto antes de la celebración del 204 aniversario del Grito de Independencia en el Zócalo de la ciudad de México. Hechos que me parecen una exageración.

Si por obvias razones resulta incómodo que se invada el espacio vital de cualquier persona adulta, indigno es que se ordene y permita el tocamiento de los menores cuya ilusión única es estar presente en la celebración de la fiesta patria.

Es una exageración porque hasta hoy en la capital del país no existen pruebas de que opere la delincuencia organizada ilegal (pleonasmo escrito con toda intención, porque existe también la delincuencia organiza que al amparo de legalidad atenta y afecta impunemente los intereses de las instituciones, del pueblo en general y no pasa nada).
Exceso porque para la realización de un acto de ésta naturaleza, con la presencia de los tres poderes, la zona se convierte en un bunker. Miles de elementos de diversas corporaciones de seguridad todos bajo el mando único del Estado Mayor Presidencial; patrullas, radios, cámaras. Cientos de elementos armados, uniformados y vestidos de civil, dos anillos de acceso personalizado con detectores; todo para llevar la fiesta en paz.

Actos de la autoridad federal fuera de toda proporción y pasando, repito, por encima de los derechos y dignidad de las personas. La seguridad en torno a la figura presidencial seguirá como ya lo vimos.
Hace sólo una par de semanas alguien en torno al presidente dio la fabulosa orden de estacionar cientos de automóviles de lujo sobre la plancha del Zócalo, vehículos que trasladaban a los flamantes invitados a la firma del decreto del mayor logro político del presidente Peña Nieto.

Derroche y opulencia ante los ojos de todos en un país donde el 52% de su población vive en la pobreza. Donde 12 millones de personas viven en la extrema pobreza.
Plétora como el ajuar de la esposa del presidente que presumió en una fiesta pública, cuyo costo en sí ofende pero no así para los que escriben notas de la farándula que secundan y ensalzan el trabajo del diseñador, maquillista y peinadores de la flamante “primera dama”, nueva integrante del jet set mexicano.

Pero no toda la culpa es del gobierno, enorme responsabilidad tienen los padres de esos menores, acarreados o no, que permitieron la violación a los derechos humanos y de la niñez a cambio de estar presentes en ésta fantástica (literal) fiesta mexicana.

viernes, 8 de agosto de 2014

"La calle es libre"

Deseo no estar equivocado al aseverar que dicha frase ha sido escuchada por todas y todos nosotros por lo menos una vez en nuestras vidas. Pero sí, con toda seguridad afirmo que nada más alejado de la realidad.
La vía pública en la Ciudad de México, comenzando por el Centro Histórico, las "principales" colonias y las más alejadas han sido literalmente tomadas por diversas asociaciones de personas y grupos empresariales amparados cada uno en sus propios motivos e intereses y con la venia de las autoridades. Los parquímetros son sólo una muestra de ello:
-Disminución de contaminantes.
-Recuperación del espacio público.
-Hacerse de recursos económicos
-Organización de la vía pública....
Un sin fin de pretextos y soluciones mágicas so pretexto de solventar gastos públicos que le debieran corresponder a la autoridad gobernante.
Organización exprés de consultas ciudadanas a las que acuden escasas decenas, si acaso centenares de personas residentes de las colonias en donde ya con anticipación se ha decidido imponer las tragamonedas que cobrarán la estadía de los vehículos automotores en aquellas calles que de la noche a la mañana amanecen con un parquímetro plantado en alguna de sus aceras.
Colonias en las que la cotidiana costumbre demostraban ausencia de la policía, ahora tienen dos elementos de seguridad pública apostados y sin excepción en cada una de sus cuadras.... ¡No! pero no seas mal pensado querido lector, lectora esos policías permanecen al cuidado de cada una de la máquinas cobradoras del verdadero estacionamiento público.
Un dato:
-Delegación Benito Juárez.
-Colonias: Ciudad de los Deportes, Noche Buena y Crédito Constructor.
-10 mil residentes aproximadamente.
-Participaron 702
-563 decidieron la instalación de los parquímetros.
Ahora por una parte, los residentes, gozarán en todo su derecho, del espacio público, vivirán con la esperanza de la buena voluntad de los administradores de los dineros que serán recaudados por los parquímetros. Harán valer su residencia a cambio de un pase anual gratuito para un sólo lugar de estacionamiento para alguno de sus dos, tres o cuatro vehículos por familia.
Y por la otra, lo que me parece más importante; la población flotante (miles y miles de oficinistas y empleados de servicios) que a diario se transportan en sus autos tendrán que pagar ocho pesos por hora para permanecer en la calle. Si un empleado permanece diez horas en su empleo, de lunes a viernes tendrá que sumar a sus gastos mensuales mil seiscientos pesos por permanecer en la calle.
La autoridad y los residentes que decidieron ésta medida se olvidan que el verdadero sector afectado son los empleados, aquellos que trabajan en las oficinas y comercios de la zona, los mismos que le han proporcionado plusvalía a sus propiedades.
No faltará aquel que diga que para colaborar y ser parte de la buena medida, habrá que hacer uso de las modalidades del transporte público de pasajeros: Taxis, metro, metrobus, micros y camiones.
Transporte  que se distingue por ser: deficiente, indigno, denigrante e inseguro para sus usuarios, más, cuando viajas hacinado en horas pico. Transporte colectivo atestado de los amantes de lo ajeno ante la mirada pasiva, impotente e indiferente de la autoridad.
También los "franeleros", los "viene, viene" saldrán afectados pero ellos que se sentían dueños de la calle, jamás debieron estar ahí sino por la complacencia de la autoridad corrupta. En fin.
¡Venga un gasto más por hacer uso del espacio, propiedad de todos!



jueves, 31 de julio de 2014

PEMEX: El futuro seguro para el trabajador.


La premisa de un sindicato se da para la protección del trabajador en contra de los abusos del patrón.
En México y en específico dentro del servicio público, el  futuro seguro del trabajador sólo se da a grupos selectos que conforman la denominada alta burocracia. Peor aún, los beneficios para ese pequeño grupo de empleados los tendrá que pagar el resto del universo laboral mexicano.
PEMEX es el ejemplo y como todo en la vida el caso tiene:
Un motivo.
La ambición. Ya no se trata de miles, ni siquiera millones, ahora son billones de pesos.
- Por décadas sus directivos en complicidad con dirigentes sindicales firmaron convenios a favor de sus empleados y representados sin la certeza de recursos para ello.

Un precio.
- Todo a cambio del voto seguro a favor del Partido Revolucionario Institucional.

Directivos y dirigentes siempre han pertenecido a la misma familia política. Respiran y transpiran orgullo tricolor, pero no por convicción sino por las comodidades y beneficios que les ha dejado amamantarse de los exquisitos recursos de la nación.
El PRI ha sido la fuente de quienes dirigen, administran y se satisfacen de la Institución (salvo en los doce años del gobierno panista) pero quien realmente apretaba y estiraba las relaciones entre ambos, como siempre lo ha hecho, era el liderazgo sindical priista de hueso colorado.

Un costo.
- Líderes y directivos exorbitantemente enriquecidos con dinero público.

- Deuda vitalicia comprometida desde anteriores años en favor de los menos, endosada para que la paguen los demás.
- Cifras económicas por sí mismas grotescas, ofensivas, indignantes e injustamente endilgadas a la sociedad.

*El pasivo laboral de PEMEX equivale a: 
18 mil millones de salarios mínimos; el trabajo de una persona por 49  millones de años.
9 millones 500 mil autos Tsuru; 3 veces el parque de vehículos particulares que circula en la Cd. de México.
860 millones 670 mil litros de gasolina; lo que produce Pemex en tres años.
Gasto público, reciente o comprometido con anterioridad, es resultado de la complicidad entre priistas para agandallarse  las mieles que les da la “propiedad” de todos. Una verdadera injusticia social.

*Datos de Mayra Martínez. Grupo Milenio

jueves, 24 de julio de 2014

No es cosa fácil y se opina a la ligera.

El menor de edad carente de amor y víctima de la injusticia social se sufre… repito, se sufre:

-Aquella tarde el chavo partió en dos un palo de escoba con la intención directa de enterrármelo en el costado, lo recuerdo bien- se negaba a barrer su espacio porque “la vida me ha enseñado que nadie me va a decir lo que tengo que hacer” afirmó a sus escasos 12 años. Una experiencia laboral junto a los internos del Tutelar de Menores Infractores, me tocaba supervisarlos: niños y jóvenes asesinos, violadores, rateros, etc.
Quien me conoce, sabe que a los largo de mi vida laboral he tenido experiencias directamente relacionadas con la vida a ras del piso, con la cruda realidad. No se diga en la experiencia de vida.

Cierta ocasión hice público que siendo menor de edad fui testigo de múltiples hechos extremadamente violentos en donde hubo sangre y muerte. Y en esos hechos las víctimas fueron jóvenes. Incluso muchos de mis compañeros de escuela fueron absorbidos por el vicio y la mal vivencia. Si ellos hubieran tenido la vigilancia y supervisión de sus familias, aún andarían caminando por la vida. Si ellos hubieran tenido amor.

Por ellos se fortaleció mi convicción y preocupación por aminorar la desgracia que como seres humanos les tocó vivir por la desintegración familiar.

He tenido la fortuna de compartir algunas de mis experiencias y aún más; he difundido, canalizado y ayudado a víctimas de problemas sociales relacionados directamente con la niñez y juventud en nuestro país.
No justifico los probables abusos y maltratos hacia seres indefensos, tampoco el aprovechamiento con fines de lucro anclado a una labor social y humana; ambas son aberrantes y suelen suceder muy a menudo, sólo basta leer un poco para enterarse. Pero sí defiendo y admiro la entrega de una vida a cambio de mejorar, en la medida de las capacidades propias, la de los demás.

Por lo anterior no concibo a quien haciendo uso de un espacio de comunicación masiva aprovecha desde “el otro mundo” como afirmara Mamá Rosa, para tachar, descalificar, acusar de manera hipócrita a quien lo decidió entregarse en vida y corazón al cuidado de quien no tuvo amor.

Invariablemente confirmo que para expresar una opinión, lo mejor es estar informado sobre el tema a tratar. No basta un nombre, firma o espacio en un medio de comunicación, por muy grande que sean,  que autorice a quien lo publica para calificar las cosas o actos y menos si esa opinión se basa en información de periódicos o televisión.

El tema de La Gran Familia ha dado para mucho y dará más por la forma en que se asomó a la vida pública. Hay dos testigos virtuales en la sociedad, unos defensores otros detractores.
Entre ellos cantidad enorme de comunicadores que desde la comodidad del sillón moldean, según sus intereses, la opinión de la sociedad. El análisis a profundidad queda de lado cuando lo que importa es la opinión rápida, ganar un lugar en el cartel mediático.

¿Te has preguntado cuántas “granjas” o albergues clandestinos existen en el país? Ahí sus internos se rigen bajo normas estrictas abaladas y autorizadas, en muchos de los casos, por sus propios familiares quienes los internan.
En fin, acusar a la ligera es lo más cómodo para muchos.
 
Y una cosa muy cierta: el olvido de las dependencias y autoridades gubernamentales es peor y hace más daño que un simple “sopla mocos”.

 

 

 

jueves, 17 de julio de 2014

Rosa Verduzco: Un gran corazón convertido en criminal

Es incomprensible cómo una vida de 60 años de entrega al cuidado y atención del prójimo se vea de la noche a la mañana vapuleada con tal rigor. No se comprende pero sí se explica el uso exagerado de la fuerza armada de todos los niveles; Ejército, Policía Federal, Policía Ministerial, Policía Estatal en contra de una viejecita y al rescate de 600 personas “secuestradas”.
Y aseguro que se explica, por lo que representa la espectacularidad del operativo para detener a una anciana de 85 años de edad. Ella, dicho sea de paso, obviamente no tiene en su nómina a muchos de los que ahora actúan en su contra. Estamos en la tierra del ahora el hombre más buscado del país. De otra forma las cosas habrían sido en un entorno de veneración y cordialidad hacia el verdadero “patrón” (pero esa es otra historia).

Diversos testimonios narran que durante décadas Rosa Verduzco, 'Mamá Rosa' adoptó y cuidó a centenares de seres humanos víctimas de la sociedad, provenientes de familias desintegradas, hijos e hijas no deseados, abandonados a su suerte, creando así el albergue La Gran Familia.
Gobiernos llegan y gobiernos se van, muchos de ellos financiaron a 'Mamá Rosa', aprovecharon también para tomarse la foto con ese personaje quien decidió que su propia existencia la dedicaría en atenuar, dentro de sus propias limitaciones, las imperdonables omisiones de esa misma autoridad y la indiferencia de la sociedad que relegó seres a quienes se les negó el amor básico el de la familia.

Personajes públicos de renombre han reconocido por mucho tiempo a Rosa Verduzco y apoyado su noble labor. Ahora ella es presentada en sociedad como criminal.
Dos aspectos importantes surgieron de manera repentina en el estado de la República que se encuentra sitiado por la autoridad:

Aparentemente indignados surgieron, cual flores en primavera, decenas de padres y madres de familia denunciando supuestos delitos cometidos en agravio contra sus menores (y otros demasiado mayorcitos) hijos, hijas y parientes. El ausente amor, la extraviada protección por sus seres queridos repentinamente apareció, al unísono; reclamando justicia.
También apareció la justicia ciega, enamorada del teatro, de los reflectores; comenzó a ejecutarse a manos de la autoridad miope a tal grado que el propio “Abogado de la Nación”, el procurador General de la República Jesús Murillo Karam de manera más que ingenua, se dijo sorprendido por desconocer que en el albergue La Gran familia se hallaban tantas personas secuestradas.

El gobierno nos quiere sorprender, presume y otorga financiamiento a 'Mamá Rosa' y ahora le da trato de criminal.
Nos quiere hacer creer que las familias que reclaman a sus integrantes sienten amor por ellos después de haberlos arrojado a la calle, de tirarlos a la basura.  En realidad no se sabe bien quién sea el “mal nacido”.

Aún peor, sorprende e indigna que la propia autoridad se diga… sorprendida.
Indignante es el trato inhumano a cualquier persona, se tiene que castigar. Pero también se debe castigar la omisión por parte de la autoridad y el abandono de un ser por parte de los neo amorosos padres y madres.

Seiscientas personas secuestradas no se ocultan fácilmente y menos las puede ocultar Rosa Verduzco de 85 años de edad.